Llevo restaurando y pintando muebles para otras personas desde 2005: primero dedicada a la docencia de esta disciplina y después a nivel particular, pero curiosamente y quitando alguna pequeña pieza auxiliar como este especiero, este estante de forja y esta estantería para una de mis hijas, no tenía ningún mueble pintado en mi casa. Hasta ahora, pues la pintura ha sido la terminación elegida para esta vitrina de herencia.
Os muestro el "antes y después" y a continuación os explico con detalle el proceso de terminación.
Si antes de seguir quieres ver como la he restaurado y consolidado a nivel estructural sólo tienes que pinchar aquí:
Os muestro el "antes y después" y a continuación os explico con detalle el proceso de terminación.
Si antes de seguir quieres ver como la he restaurado y consolidado a nivel estructural sólo tienes que pinchar aquí:
Para pintar la he fabricado un color con pinturas a la tiza de Annie Sloan en colores Florence y Pure White mezclados en proporción 1/3. El resultado es como veis el único color del mundo del que no me voy a cansar nunca, es decir, mi color favorito desde que tengo uso de razón: un suave turquesa que tira más a verde que a azul.
Primero he lijado todo el mueble pues el barniz estaba en mal estado, desprendido y arañado en diferentes zonas. Además así se consigue una mejor superficie de agarre para la pintura que aplicado directamente. Le he dado dos manos de pintura muy estirada y aplicada con rodillo de espuma para un acabado muy extraliso.
Después he desgastado con lija en las zonas de roce y las molduras del copete superior, pero sin insistir mucho porque quiero que el tiempo y el uso hagan su trabajo. Para darle mas dureza a la pintura y envejecer el color le he aplicado dos manos de cera para muebles: la primera incolora y la segunda la misma cera teñida con unas gotas de betún de judea. Después he lustrado tras cada aplicación con un paño de algodón que no suelte pelusa. Aquí podéis ver en detalle algunos de estos desgastes y elefecto envejecido que le aporta la pátina:
La parte interior de la vitrina la he pintado con una mano de selladora y después una mano de acrílico en color blanco puro y tentada estuve de dejarla así pero en realidad era un color que no tenía sentido pues no se repetía en ningún otro lugar de la vitrina.
Encontré este tirador de bronce que le va estupendamente. Tiene unas formas orgánicas que me conquistaron desde que lo vi y supe que iría en la tapa abatible.
Finalmente he forrado el interior con un papel italiano realmente espectacular. Tiene el fondo dorado y lleva unos hexágonos con motivos florales con toques de color del mismo turquesa que la vitrina enmarcados por lineas en color caoba que además recuerdan a los dibujos de los listones que sujetan los cristales de las puertas. Fijaos lo bonito que es:
Aquí detalle de los borriquetes que sustentan la tapa abatible del escritorio y del nuevo bocallave entre los cajones pequeños.
Después he desgastado con lija en las zonas de roce y las molduras del copete superior, pero sin insistir mucho porque quiero que el tiempo y el uso hagan su trabajo. Para darle mas dureza a la pintura y envejecer el color le he aplicado dos manos de cera para muebles: la primera incolora y la segunda la misma cera teñida con unas gotas de betún de judea. Después he lustrado tras cada aplicación con un paño de algodón que no suelte pelusa. Aquí podéis ver en detalle algunos de estos desgastes y elefecto envejecido que le aporta la pátina:
La parte interior de la vitrina la he pintado con una mano de selladora y después una mano de acrílico en color blanco puro y tentada estuve de dejarla así pero en realidad era un color que no tenía sentido pues no se repetía en ningún otro lugar de la vitrina.
Encontré este tirador de bronce que le va estupendamente. Tiene unas formas orgánicas que me conquistaron desde que lo vi y supe que iría en la tapa abatible.
Finalmente he forrado el interior con un papel italiano realmente espectacular. Tiene el fondo dorado y lleva unos hexágonos con motivos florales con toques de color del mismo turquesa que la vitrina enmarcados por lineas en color caoba que además recuerdan a los dibujos de los listones que sujetan los cristales de las puertas. Fijaos lo bonito que es:
Es de la marca italiana Kartos y son papeles impresos en hojas de máxima calidad con técnicas especiales inspirados en los diseños tradicionales del Renacimiento. El conjunto ha adquirido un aire florentino que me gusta mucho.
Como veis los frentes de los cajones, la zona del interior del secreter y escritorio la he conservado en caoba como testigo de la vida anterior del mueble.Aquí detalle de los borriquetes que sustentan la tapa abatible del escritorio y del nuevo bocallave entre los cajones pequeños.
Esta joya de familia se ha convertido en mi pequeño mueble craft: aqui guardo las acuarelas, pinceles, lapices y rotuladores, sellos, papeles y material de scrap, art journals, puntillas....y todas aquellos materiales que me permiten hacer trabajos "limpios" que son los que hago en casa, pues las lijas, pinturas, maderas y demás están abajo en el taller.
En la llave de la vitrina le he puesto un borlón y una de mis queridas líbelulas.
Me voy con ella al Finde Frugal 166 de Marcela Cavaglieri.
Antes de marcharme hoy quiero animaros a participar en una iniciativa fabulosa con la que podemos ayudar a recaudar fondos para los enfermos de Lupus Eritematoso Sistémico enviando algún trabajo que contenga mariposas para colaborar con la Asociacion ADELES BIZKAIA.
Mi admirada Helena nos lo cuenta todo en su blog: puedes conocer toda la información pinchando aqui.
Estos son los trabajos con los yo colaboro: un servilletero y una tablilla colgador.
Si te gusta lo que ves y si quieres más información contacta conmigo en
alromasar@gmail.com o a través del formulario de contacto que tienes en
el margen derecho.
Muchas gracias por dedicar unos minutos de tu tiempo a pasar por mi blog y dejarme un comentario.










