Una vez terminados los encargos para estas Navidades y ya por fin de vacaciones, estoy aprovechando estos días para disfrutar a tope de mi familia, de mis amigos y de poder dedicarme, con esa calma que no se tiene en otros momentos del año, a las aficiones que más me gustan. Una de ellas es pintar, crear, inventar, experimentar con técnicas, colores y texturas. Por ese motivo el Art Journal se ha convertido en una forma de expresión artística indispensable para mí.
En la entrada anterior en la que os he mostrado mi Art Journal de 2014 muchos de vosotros me habéis comentado que os gustaría iniciaros en este mundo. Yo no soy una experta ni muchisimo menos, pero si mi experiencia os puede servir para arrancar ya me doy por satisfecha. Como estos dias estoy preparando mi Art Journal 2015, aquí tenéis unas pequeñas nociones por si os animais a adentraros en esta forma de creación de diarios artísticos.
Yo utilizo como base un cuaderno tipo sketch book en tamaño A5 (de 14 x 21 cm) con páginas libres de ácido. Este modelo de Art Creation sale muy bien de precio y además trae una goma lateral para cerrarlo, cosa que me encanta pues mi cuaderno va engordando hasta casi triplicar su grosor y la goma me ayuda a mantenerlo cerrado.
Como suelo "maltratar" bastante las páginas con mucha pintura, agua y demás, le doy una mano de gesso a cada una de ellas antes de empezar a trabajar. Se lo voy dando en tandas de seis en seis páginas, empleando una esponja y procurando que la capas sean muy finas.
Aquí podéis ver la diferencia entre la página de la izquierda ya con gesso y la de la derecha sin él. Adquieren un poco más de grosor y puedes pintar sobre ellas sin problemas de que se calque la pintura a la página siguiente. También me sirve para crear fondos texturizados.
Como materiales para pintar utilizo pintura acrílica líquida, gelatos y rotuladores acuareables. Son materiales que diluyen en agua, lo cual facilita muchísimo la limpieza y que no haya olores desagradables mientras se está trabajando con ellos (yo hago Art Journal con mis hijas y este punto es imprescindible). Además los gelatos o témperas en barra son muy limpios, no tóxicos, mezclan entre sí maravillosamente e incluso los hay en tonos metalizados que dan mucha viveza a los trabajos. Para los dibujos y textos empleo rotuladores permanentes de diferentes grosores.
Antes empleaba muchísimo los rotuladores acuareables pero ya cada vez los uso menos: sólo para algunos detalles puntuales. Aún así dan mucho juego para conseguir tonos originales.
Estas pinturas las aplico con los materiales que veis aquí: pinceles y paletinas de distintos números, esponjas, tampones de estarcir, papel de embalar (las pompitas dan mucho juego) e incluso cañita de refrescos y cepillo de dientes para hacer las salpicaduras. El bote blanco es un bote de spray con el que pulverizo agua sobre la pintura para conseguir efectos de aguadas y chorreones. Las pinzas metálicas me ayudan a mantener el cuaderno abierto por las páginas en las que estoy trabajando.
No pueden faltar las plantillas de estarcir, tanto las caseras como las adquiridas, con diferentes motivos: alfabetos, textos, volutas, estrellas, libélulas.....A mi me parece que quedan ideales en superposiciones de motivos sobre papel o pintura.
Los sellos y las tintas son otro elemento indispensable para mí: los empleo casi en todas las páginas. Aquí podeís ver algunos alfabetos de diferentes tamaños, el fechador, las siluetas de madera y los blandos de silicona con diferentes motivos que suelo emplear.
Lo que no os puedo mostrar es la portada porque aún no está hecha: el año es muy largo y el cuaderno sufre muchísimo así que poner los marcapáginas, los charms y forrarlo con un tela bonita es lo último que hago. Pero para eso tendrá que pasar todo un año en el que espero poder disfrutar llenando estas páginas en blanco de elementos que me inspiren y que me motiven.
Si te gusta lo que ves y quieres más información contacta conmigo en alromasar@gmail.com.
Muchas gracias por dedicar unos minutos de tu tiempo a pasar por mi blog.