Hoy os traigo una pequeña colección de piedras pintadas a mano. La he ido realizando desde hace años junto a mis sobrinas y mis hijas. Cuando eran pequeñas, pintar piedras era una actividad recurrente en las horas de la siesta, mientras estábamos junto a la piscina descansando y esperando la hora del baño. Era un trabajo para nosotros que no había visto la luz en el blog.
Están realizadas desde 2018 y me ha hecho ilusión encontrarlas y recordar esos años. Además de un trabajo divertido, son muy sencillas de hacer. Sólo tengo el paso a paso de la primera que hicimos, pero se sigue siempre el mismo proceso.
Lo primero es encontrar una piedra plana con formas redondeadas. La piedra se limpia y se seca bien.
Para contrastar y añadirle color le he pintado una pequeña mariquita.
Aquí tenéis la colección completa sobre una preciosa bandeja de cristal con decoupage y craquelado, un maravilloso regalo de hace ya 13 años de mi amiga María José de El Inventario de MJ. Lucen mucho sobre ese espectacular fondo de amapolas.😍
Os pongo algunos detalles un poco mas cerca. La del ratoncito es de mis favoritas junto a la de la ranita sobre el nenúfar que son realmente dos piedras que se separan.
Y estas son las más elaboradas porque las formas de las piedras determinaron la forma en que el dibujo se adapta a ellas.
Con este post me uno al Reto Amistoso #199 que organiza nuestra compañera Conchi y que lleva por tema "Criaturas del Jardín". No os perdáis las propuestas de las demás participantes que seguro que encontraréis mucha inspiración.
Y me uno también al PickPin 2026 del mes de julio de mi amiga Betta. Podéis encontrar muchas mas inspiración por aquí.











