RECICLAJE Y RESTAURACION DE MUEBLES, PINTURA DECORATIVA EN MADERA, DETALLES ORIGINALES Y MUCHO MÁS.

martes, 21 de mayo de 2013

Trabajos mes de mayo 2013

Estos son los ultimos trabajos que he realizado en el mes de mayo.
Este primer trabajo del mes es una restauración de una vieja caja de infusiones, cuyo proceso completo describo en la entrada anterior. Dejo aquí simplemente las fotos del antes y del después del proceso de restauración/transformación. Está decorada al óleo con un marco de inspiración orgánico-modernista que reproduce unos sinuosos tallos y unas rosas de diferentes tonos. Un hada y un decoupage con unas mariposas y una delicada libélula acaban de llenar el espacio central.
 
Esta caja de infusiones fue un encargo de mi amiga Lidia. Su cocina está decorada en blanco y amarillo y por eso escogí estos tonos para pintarla. En el interior domina el color blanco puro rematado por una línea de color ocre amarillo en el remate de los casetones para las infusiones. En el exterior, sin embargo, el protagonista es el tono ocre degradado y decapado, y salpicado por seis mariposas pintadas al óleo, todas ellas diferentes entre sí.
 
 
Lola me encargó esta caja de infusiones para regalar. La quería en tonos oscuros,  así que sobre una base teñida al alcohol en tono nogal pinté una elegante guirnalda de rosas al óleo que quedó muy fina. Está acabada al barniz y rematada con una pátina de cera virgen en tono natural.

Esta es una pequeña caja-joyero con tapa tipo arqueta, que ofrece la base decorada con un decoupage en tonos grises con motivos de flores. La tapa y el interior están pintados al acrílico en tono gris piedra. En el centro se destaca un óvalo color crema rematado por las mismas flores que la base,  que alberga la inicial de Aurora que es la dueña de la caja.
Desde Bormujos me llegó el encargo de Mª José de estas dos cajitas para las entrenadoras de Gimnasia Ritmica de las Escuelas Deportivas Municipales. Son pequeñas cajas-joyeros pintadas al acrílico en dos tonos decapados: una en azulón/gris y la otra en morado/coral. Están personalizadas con unas simpáticas gimnastas así como con el nombre de cada una de las profesoras.
Esta caja portapañuelos está decorada con un decoupage con un romántico papel de la firma Artis con motivos de pájaros y textos. Combina tonos malvas y grises, así que le realicé una cenefa en la parte inferior con acrílicos en color malva. El resultado es realmente romántico y tanto por su tamaño cuadrado como por la delicadeza de sus tonos encaja en cualquier habitación y en cualquier ambiente.
Esta casita decorativa está decorada con una combinación de restos de pintura acrílica que tenía por el taller y una decoracion a mano alzada a base de pequeñas florecillas que recorren las fachadas. Está acabada al barniz al agua con un resultado realmente encantador.  
 Esta bandeja está teñida con un tinte hidroalcohólico en tono roble y está decorada con una base de panel chapada en taracea con la recreación de la obra El Angelus pintada entre 1857 y 1859 por el genial artista Jean-François Millet (1814-1875). La chapa está cortada a mano con bisturí y he jugado con las direcciones de las vetas para conseguir el efecto de campos arados. Está acabada con varias manos de tapaporos y barniz, para hacerla más resistente a la humedad pues va a tener mucho uso y las últimas manos de terminación se dieron a goma laca, obteniéndose el brillo intenso característico de este tipo de acabados. Esta es la maravillosa pintura del Museo d`Orsay de Paris:
 
Y esta es la reinterpretación en taracea ya colocada en el fondo de la bandeja y rematada por una puntilla de encaje que oculta las juntas:
 
Para Xenia, a quien le encanta la música, realicé esta camiseta con apliques de telas. Sobre la camiseta de color azul klein se destacan una clave de sol y otras notas musicales realizadas en diferentes tejidos estampados que recorren el pentagrama de piquillo negro. La frase Music for Xenia acaba de personalizar todo el conjunto.
 
Mi querida Mª José, de El Inventario de MJ es una fuente inagotable de inspiración. Charlando ante uno de nuestros cafés nos comentó que forraba los botes vacíos de patatas fritas "Pringles" para reciclarlos como recipientes para guardar pinceles. Con su permiso, reinterpreté esta idea  y, con un poco de pintura y de papel pintado, los convertí en recipientes para guardar las gomillas, horquillas, pasadores y lazos de mis niñas... y de ahí hice unos cuantos más para regalar a mis sobrinas, amigas de mis niñas, hijas de clientas.... Aquí dejo una muestra de algunos de ellos. ¡¡¡Son monísimos!!!.
Si te gusta lo que ves y quieres más información contacta conmigo en alromasar@gmail.com.

jueves, 9 de mayo de 2013

Restauración de caja de infusiones

Esta caja de infusiones fue uno de esos "tesoros" que una se encuentra de vez en cuando por pura casualidad. Pasando por la puerta de una bar que estaba en zafarrancho de limpieza me encuentro con que van a tirar la caja porque tenía las bisagras rotas y uno de los separadores de los casetones de infusiones tambien desprendido y todos los demás desencolados. Así que el camarero me la regaló amablemente y empezó su proceso de transformación. En primer lugar realicé una limpieza generalizada del interior y del exterior que falta le hacía.
A continuación encolé los casetones. Como tenía espacio más que sufiente para los sobres de infusiones, aproveché el hueco del casetón que estaba desprendido para crear un espacio de mayores dimensiones para poder alojar los sobres de sacarina y azúcar.
Al resto de la caja le "maté" el barniz lijándola con lija de grano fino  a fin de que aceptara sin problemas los retoques de tinte, tapaporos y barniz que se le aplicaron posteriormente. 
Como sobre la tapa llevaba grabado un logo de "Productos del Café S.A." le aplique varias capas de gesso en diferentes direcciones lijando entre capa y capa. Así creé una superficie absolutamente lisa e imprimada para poder aplicar la decoración pictórica.
Esta decoración se ciñó exclusivamente al sobre de la tapa, pues me gustaba mucho el interior,  que  dejé al natural respetando las inscripciones con los diferentes tipos de tes que presentaba la caja en origen, aunque algunas estaban bastante desgastadas.
 
La tapa la pinté al óleo con un marco de inspiración orgánico-modernista que reproduce unos sinuosos tallos y unas rosas de diferentes tonos anaranjados. El centro de la composición está presidido por un hada que sujeta la letra M que encontré en una página de dibujos de internet. Buscando entre la coleccion de cromos de cuando era pequeña encontré una delicada libélula, un elfo y una mariposa con los que hice un decoupage que llena el resto del espacio central. Aquí muestro el proceso de decoración.
 
Sustituí las bisagras por otras nuevas y mantuve el cierre pues, tras limpiarlo, conseguí que perdiera el óxido, respetaba una pieza original y era el tipo de cierre que mejor encajaba con el estilo de la caja. Le di una capa de protección con laca zapón para metales. Aquí se puede observar el antes y el después de esta limpieza.
La terminación consistió en  dos manos de nogalina muy diluida pues no queria perder el tono cerezo de la caja, dos manos de tapaporos y dos manos de barniz acrílico satinado. Después lo maticé con una pátina de cera virgen sin teñir, consiguiéndo este acabado tan sedoso y natural.